Una Escucha Activa

Cuando hemos estado tristes, enfadados, decepcionados o cuando nos sentimos alegres, felices, porque, quizás, hemos logrado algo que deseábamos, queremos hablar y contárselo a alguien. Necesitamos expresar lo que sentimos y que este otro nos brinde empatía.

En ocasiones nos encontramos con personas que no les gusta contar lo que les sucede, sobretodo, en el √°mbito de lo emocional. En esto pueden haber muchas razones, las cuales est√°n muy relacionadas con las creencias que nos han inculcado, ya sea nuestra familia o la sociedad, como por ejemplo, los hombres no pueden llorar, eso es de ni√Īitas, los hombres son los fuertes y duros, las emociones son cosas de mujeres y as√≠ muchas m√°s. Las veces que queremos contar lo que nos pasa lo hacemos porque queremos que nos den alg√ļn consejo, su punto de vista o solo queremos que nos escuchen. El poder expresar lo que sentimos es muy liberador, porque al contarlo estamos reconociendo y aceptando lo que sentimos, aunque no nos guste.

Pero ¬Ņqu√© significa una escucha activa? Significa que estamos escuchando con todos nuestros sentidos y con plena atenci√≥n. Esto quiere decir que no solo escuchamos con nuestros o√≠dos, sino tambi√©n con nuestra mente, con la vista, con nuestra piel, lo que percibimos de su lenguaje no verbal y, para ello, es necesario que llevemos toda nuestra atenci√≥n a lo que nos est√° diciendo en palabras y gestos.

¬ŅPor qu√© hago hincapi√© en esto? Porque es muy f√°cil caer en la tentaci√≥n, mientras nos hablan, de pensar en qu√© le voy a decir, c√≥mo voy a responder, por lo tanto, dejamos de prestar atenci√≥n a lo que nos dice y nos centramos en nuestros pensamientos. Esto significa que estamos m√°s predispuestos a responder que a escuchar.

Lo otro que suele suceder cuando nos cuentan su historia es que alguna palabra o algo de lo que dice nos lleve a un recuerdo vivido y nuestra atención viaja al pasado, esto quiere decir, que dejamos de escuchar lo que nos están narrando, nuestra mente ha acaparado nuestra concentración. También es fácil que mientras escuchamos a una persona nosotros comencemos a hablar de algo que nos pasó y que es similar a la narración de él o ella, por consiguiente, dejamos de poner atención y de escuchar al otro para centrarnos en nosotros mismos.

Piensa, cuando t√ļ quieres que te escuchen, ¬Ņqu√© esperas del otro? Lo m√°s probable es que quieras que solo te escuche. Tal vez, la persona que te est√© hablando est√° esperando lo mismo.

Escucha con el corazón y con todos tus sentidos, poniendo plena atención a lo que te están diciendo. Si te das cuenta que estás pensando en cómo responder, te acordaste de algo o quieres interrumpir, detente y vuelve a llevar tu atención a las palabras y gestos de la persona que te está hablando.


Artículos Relacionados