¿Qué hago con mis Emociones?

Durante nuestra vida vamos experimentando diferentes emociones, agradables y desagradables, pero cuando estás emociones son negativas (aquellas que tienen ausencia de bienestar) lo único que queremos es que ellas desaparezcan y más que gestionarlas, lo que hacemos es tratar de esconderlas o hacerlas desaparecer.

Guardarse u ocultar lo que uno siente frente una situación, en especial si te ha afectado muchísimo, no es bueno, ya que estás coartando esa emoción, la estás reprimiendo y más que ayudarte a liberarte de ella la estás haciendo mucho más grande convirtiéndose, al final, en una carga emocional. Si observas te darás cuenta que por más actividades que hagas para no pensar en ello, siempre vuelve a aparecer y, además, acompañadas de pensamientos que tampoco te ayudan a gestionarla.

Para trabajarla es necesario que reconozcas tus emociones, principalmente en el cuerpo, ellas siempre se manifiestan. Fíjate en qué parte sientes esa emoción, puede ser que estés tan acostumbrado a anularlas que te cueste reconocerla, de todas formas sigue intentando. Después ponle nombre a lo que estés sintiendo. También es importante aceptar esa emoción que surgió, es natural que aparezcan, al no aceptarla la estás evadiendo y eso a la larga te causa más sufrimiento y no podrás gestionarla. Luego observa qué pensamientos vienen asociados a esa emoción (recuerda que solo son pensamientos, esos pensamientos no son tú). Una vez que reconozcas esa emoción, le pongas nombre, la aceptes y te des cuenta de lo que te dices, podrás elegir la mejor forma para actuar, una acción que sea saludable para ti y los demás, de esta manera no reaccionarás ni actuarás en automático.


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