Qué es el Mindfulness

¿Has escuchado hablar de mindfulness? ¿Sabes en qué consiste?

Mindfulness es la capacidad de prestar atención al momento presente con la intención de conectarnos con nosotros mismos y con la vida, dándonos cuenta de qué está sucediendo en nuestro interior y exterior, llevándonos de esta forma a tener una relación distinta con las propias experiencias.

El mindfulness nos invita a vivir cada momento con apertura, curiosidad, amabilidad, aceptándolo como es. El presente es lo único que tenemos, ningún momento es igual a otro, en él podemos comunicarnos, aprender, sentir, ver, escuchar, entre otras. Como dice Jon Kabat – Zinn: “No se trata de vivir el momento, sino de vivir en el momento”.

Al ser conscientes de nuestro presente comenzamos a entender nuestra mente y cuerpo, dejando de reaccionar en automático, por ejemplo, frente a una emoción, un pensamiento o una sensación corporal. Esto nos permitirá ser más libre para elegir nuestra vida tomando el control de ella.

Algunos efectos de la práctica de mindfulness son:

• Reduce el estrés, por lo tanto, te sientes más calmado.

• Mejora el sistema inmunológico.

• Disminuye la ansiedad y la depresión.

• Tienes mayor auto-conciencia ayudándote a ser menos reactivo y a tener mayor autocontrol.

• Tomas mejores decisiones.

• Mejora tu rendimiento, porque estás más atento y concentrado.

• Aumenta la creatividad.

• Te ayuda a gestionar tus emociones, las que se traducen en mejores relaciones contigo mismo y los demás.

• Se producen cambios en la estructura y función del cerebro.

• Hay mayor neuroplasticidad, o sea, más conexiones entre las neuronas, etc.

Esta práctica tiene sus orígenes en el budismo, sin embargo, la atención plena es algo propio del ser humano y no tiene nada que ver con la religiosidad. El mindfulness nos ayuda a desarrollar más esta capacidad, por lo tanto, todos podemos realizarla llevando nuestra atención al momento presente con apertura y aceptación.

El mindfulness nos permite que seamos conscientes de nosotros, de nuestros comportamientos, emociones, de lo que pensamos, de los esquemas conceptuales que tenemos, de cómo vemos el mundo. Esta práctica puede llevarnos a mejorar considerablemente la salud mental, aumentado el bienestar y la felicidad.

Existen ciertas creencias en relación a esta práctica, por eso, me gustaría mencionar qué no es mindfulness, como una manera de derribarlas:

– Uno de los errores es pensar que el mindfulness es solo una técnica de relajación. Si bien podemos relajarnos, su objetivo principal no es ese, sino tener mayor introspección.

– Otro error es pensar que la meditación es una forma de trance. Aquí no se trata de dejar la mente en blanco y quedar inconsciente (otra idea que tienen muchas personas), sino de conectar con nuestras propias experiencias, ayudándonos a tener, con mayor claridad, un conocimiento de nosotros mismos.

– Hay quienes piensan que esta práctica es solo para monjes o santos. La atención plena es algo que podemos cultivar todos y que en varias ocasiones lo hemos hecho sin darnos cuenta, como por ejemplo, cuando leemos un libro o caminamos por un parque observando con atención lo que vemos a nuestro alrededor.

– Tampoco es una forma de escapar de la realidad, por el contrario, nos enfrenta a ella, viéndola y aceptándola como es.

– Otra creencia es pensar que con un par de meditaciones que haga todos mis problemas van a desaparecer. Para ver cambios es importante ser constante, practicar diariamente, aunque sea unos minutos, sin forzarte por lograr algo, ya que eso no te permitirá estar atento y ver los cambios sutiles; tienes que ser paciente, los cambios profundos se verán con el tiempo.


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